El recinto inferior
El recinto inferior: espacio de vida cotidiana
Rodeando la corona se extiende un segundo recinto de mayor tamaño, que constituye la principal área de ocupación del yacimiento. Este espacio, también amurallado, responde a una ampliación posterior y refleja un momento de mayor desarrollo del asentamiento.
A diferencia de la corona, este recinto presenta una organización más abierta, con numerosas estructuras que corresponden a espacios habitacionales y productivos. Aquí se desarrollaban las actividades cotidianas de la comunidad: la vida doméstica, el almacenamiento, la preparación de alimentos o los trabajos relacionados con el mantenimiento del asentamiento.
El sistema defensivo sigue siendo fundamental en esta zona. Las murallas alcanzan gran grosor y se abren en accesos diseñados para dificultar la entrada, con recorridos en ángulo que obligaban a reducir la velocidad y facilitaban su control. A esto se suma la presencia de un foso excavado en la roca y cinco escaleras que conectaban con el camino de ronda.
Este espacio muestra cómo defensa y vida cotidiana no eran ámbitos separados, sino profundamente interrelacionados dentro del asentamiento.